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Terra
La Coctelera

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Octava Parte

XXVI

La inspiración se pierde en la distancia

se marcha la musa

y quedan solas entristecidas

las palabras

llenas de silencio

Aparece la aurora

tus manos construyendo

mis manos huyendo

el ahora ahora

y el mañana

en medio de disturbios y ocasos

que no amanecen

nunca


XXVII

Trasgresión de estado

De – ambulante

por las páginas del no –sueño

el recuerdo emerge

reconstruyendo la imagen

el árbol

el faro trasnochado

la Luna en creciente

tu cuerpo ese mágico bondadoso

y tus ojos

abrigando el silencio

del verso

que no he podido escribirte

de las palabras

que prefiero callarte

de todos tus temores

y los míos

Ahora en medio de la soledad

a oscuras

trasgredo tu estado

distante

y te acaricio

con la mirada de mi pensamiento

XXVIII

Eres el pedazo de amor

que no he despertado

ese sueño que nunca

he intentado soñar

la aventura sin nombre

que no he emprendido

el atardecer cálido

que aún no he vivido

la maravilla de la naturaleza

que mi piel no ha descubierto

Bienaventurados entonces

mis ojos

por haberte visto…

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Séptima Parte

XXI

Corriendo en la tormenta

el viaje comienza lento

con una simple aspiración

que incendia el origen del sosiego

la partitura de la noche

enciende la volátil insurrección del tiempo

despacio la nave asciende

encontrándose con la desnudez

cuadro a cuadro la piel se dibuja

con nuevos brillos coloridos

La danza encuentra su elixir

liberando el cuerpo

agigantando las alas, soltando el vuelo

que aligera los pies

propiciando nubes que sujetan la mente

y volamos

sin poder estrellarnos contra el cielo

mucho más distantes

el cosmos se hace pequeño

Ahora dueños del silencio

tomamos una a una nuestras partes

fusionando nuestros sudores

y somos aire y rocío

y miedo

y amor


XXII

La sensibilidad y sensualidad

impregnadas en las manos

el dualismo

la lucha con el ambiguo

la creación oscura, humana

que no permite el juego hermoso

propiciado por el hermafrodita

y limita al cuerpo y el pensamiento

los sueños de ser

masculinos o femeninos

el transcurso cotidiano

y la soledad

de la imagen reflejada en el espejo


XXIII

Sumándole auroras a la distancia

con el compulsivo insomne

que trasnocha pensando

pensándote

regando al alba tu encuentro

extrañándote

cuando la tarde silenciosa

cae y no te encuentra

soñándote

cuando tu cuerpo descansa

cerca de otros brazos

amándote

a cada minuto

de la hora que pasa

XXIV

Recuperar el silencio del sueño

que había extraviado

en la tarde

mientras mis ojos pueden lentamente acariciarte

La realidad no se cansa

te espera, te habla

y te mantiene al borde

caminando en la cuerda floja

donde la única que decide

dar el salto al vacío

eres tu….

La represión que como un monstruo

amanece a tu lado

y se alimenta de tus ilusiones

de tus caricias, de tu llanto

de toda tu vida

que lentamente te quita.

Y yo

en la cloaca del universo

no tengo más que ofrecerte

que mi gris

el torrencial estado de mi lluvia

mis sueños sin calma,

mi explosión mi ira

mis manos

y todo lo que represento

XXV

Cuando no te necesito

¿Sabes?

Quiero verte

sentirte a mi lado

y caminar

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Sexta Parte

XX

Juanita Dientes Verdes

3 a.m. y aún sin sueño.

Le he dado vueltas y vueltas a lo mismo. No llegó a ningún lado. Ya casi es la horrible hora de levantarme a enfrentar otro día cansado de trabajo, la impasible labor contra el tablero. Agua helada en una madrugada fría. Buses repletos que no se detiene a cargar mi angustia.

Tarde como siempre, en la entrada la cara del jefe y de los compañeros que llenan más de gris la mañana de sol.

Algo, como un destello, aparece a mis ojos. En mi reino oscuro tanta luz puede dejarme ciego, huyo de el, me abstengo por miedo. Día de huída, mañana a oscuras, tarde de lluvia, noche ebria.

La madrugada silenciosa por las rendijas del sueño se adentra. Pienso en la luz.

Pasan varios días y no logro enfrentar el brillo, sé que algo extraño me liga a el. Sigo evadiéndola. Le hago quites de torero.

Siento un calor leve por la espalda, cada vez se hace más intenso. Es ella. Obnubilado escucho sus palabras, respondo a medias entre tartamudeces y sudor. Me estoy derritiendo. Me hago agua.

El tiempo se ha detenido, ese instante se hizo eterno, la marcha de las horas no concluye cerrando esta jornada. Quiero salir corriendo.

Nuevos días y más próximos. He inventado arcoiris que colorean el gris de la tarde con helado. Empiezo a comprender. Destino.

Tarde etílica y cargada de deseo, como imanes los cuerpos se buscan, polos contrarios y mundos contrarios buscando encontrarse y ser encontrados. Los labios chocan, las bocas se llenan de flores que se entregan en su húmedo mundo.

El tiempo se encarga de coraje, la aventura matutina. Sigue la búsqueda, la palabra se suelta y enfrenta los cuerpos. Celebración y comunión. Mucho deseo.

Ya la luz me ha hecho parte de ella. He sentido su mordisco en el alma. La tarde ahora ha comenzado a concluir.

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Quinta Parte

XVII

Despacio

avanzo hacia tu cuerpo cansado

buscando encontrar mí forma

sobre tus formas

que rehuyen a mis brazos

Me adentro en un sueño lento

de sinuosos vaivenes

devoro la noche, la mañana, la tarde

recorro tu mundo físico

humedeciendo de silencio tu fuego

Abrazo el vació de las sábanas

regreso del viaje

ahora el agua desvanece

los últimos recuerdos

de tu ausencia


XVIII

Desierto…

Esperando el paso del alba

cansado de sueño sin esperanza alguna

de retomar el canto silencioso…

Amanece…

Las horas transcurren lentas

como si solo visitaran

la angustia del momento,

el árbol deja de elevar sus ramas al cielo

y todo queda ahí como en duda…

Pasando…

Marginal, escribiendo en otro ladrillo

del muro que separa la esperanza del llanto,

intentando dejar huella en la arena,

amarrado al hilo que conduce

a ninguna parte…

Y ahora tu…

Inundando el cielo de nuevos cantos alucinados

de aromas, cargados de humedad

revolucionando al cansado noctámbulo

que deambula

por el pasillo del pabellón siquiátrica

e indaga en lo más abstruso del universo

buscando un haz de luz


XIX

Ofrecer la vida por la vida

llena de tragedias

mirando de soslayo el pasado

que se junta como puñados de arena en los ojos

la espera constante, el silencio

la piel despierta

haciéndome pequeño

infante con todos los años a cuestas

Transformar la realidad

los blancos edificios soñando con el mar

la revolucionada urbe

la campana que anuncia

una nueva esperanza

el frío abrasador de la tarde

cambiando las lágrimas

en un seco y cansado ladrido

Chocolate de cualquiera

como unos pasos distantes que se acercan

las bocinas, el rugir de los motores

la intranquila ciudad que apenas duerme

y se acuesta sin descanso

encendiendo las luces del sosiego

con marcha firme y redobles

que indican el paso hacia el futuro

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Cuarta Parte

XI

Respuesta que sobreviene después de tres madrugadas frías y un silencio

El alba anuncia

que ha amanecido

el sueño trasnochado

y yo

te amo

XII

De regreso al lugar

de donde nunca he partido

releo las ideas

los sueños, las bienvenidas

y los adioses

El silencio ocupa el espacio

antes mío,

corroyendo las ventanas

las paredes, los rostros

y las vidas

sin dejar de llover,

el cielo

se hace brillante

y escucho

una melodía nueva

entonada

por la melancólica

ebriedad de tu cuerpo.


XIII

Después de tanto perseguir

al huidizo duende

para descubrir su secreto

lo he logrado.

Allí,

en el sitio donde paciente

y muy cuidadosamente

pintaba su arcoiris

he descubierto

el tesoro más preciado

que nunca antes

había osado buscar

allí,

en medio del miedo

de la desesperanza

y el fragor

allí,

en medio de ese inmenso

hermoso y lluvioso bosque

te he encontrado


XIV

Tu respiración se agitaba

con cada contacto de mis dedos

sobre tu piel

tus ojos cerrados con fuerza

despertaban a nuevos sueños

musitabas cantos silenciosos

con tus labios entreabiertos

Tu cuerpo entero se abría

haciéndose poesía

mientras mi anatomía salvaje

lo poseía

intentando apaciguar a ese animal cautivo

que pudo entre tus brazos

encontrar la libertad

XV

El cielo se incendia

con un amanecer más

el día empieza a consumirse

a consumirme.

¿Cómo poder soportar

la irrupción de la luz

en esta oscuridad?

Mis gafas oscuras

se han quebrado

y mis ojos seguramente

no aguantaran tanto

Y emerges siendo

esa sombra segura

que ilumina, que protege

siendo mi para sol

para aguas

para tormentas

para soledades

en fin…

mi para todo

Toda!!!


XVI

He dejado de soñarte

para quizás hallarte

pintándote de sepia

y con grandes ojos

imaginándote danzando

mientras tu cuerpo

se convierte en instrumento

que interpreta el viento

He dejado de soñarte

para hacerte cierta

en un bar cualquiera

estallando de risa

o humedeciendo tus ojos

He dejado de soñarte

para bajo la lluvia verte y caminar

y humedecernos de estrellas

He dejado de soñarte

para sentirte próxima y distante

tan distante de mis manos

y demasiado cerca

de mi soledad y mis miedos

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Tercera Parte

VIII

Alto riesgo

Te propongo secuestrar

cada uno de mis pensamientos

y que los encadenes

a la libertad que produce

pensar en ti

Te propongo disparar

a mi alma

para poder morir en paz

entre tus brazos

Te propongo extorsiones

mi cuerpo

y cobres noche a noche

el precio por haber navegado

otros mares

sin verte

Te propongo tomarme por asalto

invadiendo mi piel
mi mente, mi sangre

con cada una de las partes

de tu cuerpo


IX

A través de la ventana

el mundo parece una vieja estación olvidada;

botellas vacías

niños correteando entre la basura y las ratas

ancianos esperando la muerte

jóvenes ansiando un tren

que nunca va a llegar

El tiempo continuará su paso inexorable

y la muerte

será la única vencedora

mientras

observo a través de la ventana

y mis lágrimas

se suman al llanto del cielo

X

La tarde se consume en llanto

el ocaso colma con su rostro

el entristecido cielo

en espera tus brazos

que emergen

del conflicto cotidiano

embelleciendo la noche…

Estás ahí,

siendo el verde donde habita

mi silencio

ese maravilloso lecho

donde mi cuerpo puede descansar

el mar inmenso en que sacia

mi alma su sed

y me lleno de aliento

el hermoso sueño

donde puedo soñar

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Segunda Parte

V

Instrucciones para decir adiós

Es una construcción

a la inversa

dejar olvidados los sueños

que se soñaron en la aurora

romper el silencio

que tanto cantaba

obviar las flores

que llenan de color el arcoiris

sentir al cielo

como un absurdo cúmulo de nubes

y dejar a la infancia dormida

entre las sábanas

abrigando el tiempo


VI

Asumir el silencio del lecho

olvidar las voces que gritan

nuestras sábanas

olvidar que la caricia

toca sutilmente la piel

Olvidar los preámbulos de historia

olvidar los pasados

que nos acontecieron

Evitarlo todo…

Para estar contigo


VII

El cuento más maravilloso

lo escribiremos nunca

caminando entre las calles

que enajenan los sentidos

idolatrando a las aves

que pasan a nuestro lado

intentando imitar nuestro vuelo

buscando encontrar

el misterioso silencio

que elevan los árboles hacia el cielo

pudiendo ser

sin importar la desdicha…

El tiempo entonces

intentará concluirlo

y cuando el cuento empiece a terminar

escribiremos otro

posible y simple,

escribiremos siempre

para vivir

desde nunca y para siempre

juntos

28 Pasos (Anecdotario de Vida) - Primera Parte

Intentar escribir sobre nuestra aventura, se convierte en un viaje por el jardín mágico del recuerdo, en el que se entonan cantos libertarios y silencios llenos de imágenes de retro contra todos aquellos que no han creído, ni creen, en nosotros juntos; a pesar de la flor de nuestro engendro que ha iluminado mucho más nuestra historia.

Estos textos son un resumen de noticias, sin pretensiones, de algunas de mis sensaciones, alegrías, tristezas, trasnochos y hasta llantos que he tenido el placer (¡mucho placer!) de compartir a tu lado, son mis sueños que solo se hacen posibles a tu lado.


I

La libertad no se cansa

de gritar nuestro silencio

la claridad de la mañana

anuncia un canto nuevo

¿Será el amor más fuerte

que la dificultad?

La respuesta aparece

juntando nuestros cuerpos

mientras nuestros sueños

se despiertan

y vuelan

hacia el infinito


II

Las manos alborozadas pidiendo auxilio al tiempo, a la noche, a la Luna; que cómplices abrigan el espacio, un parque…

Embriagados el uno del otro, el éxtasis y la irreverencia del instante en que tomándonos se olvida el silencio y salen enseguida todos los astros para observar el juego maravilloso de nuestros cuerpos tomándose en la caricia más tierna y violenta que brota de nuestro adentro.

Ahora, posesos de infinito, desandamos nuestros pasos y nos dejamos, con un deseo más grande; cansados, felices con los ojos llenos de lágrimas porque el tiempo (que a tu lado no existe) y el hasta ahora destino se oponen para poder

quedarnos juntos esta noche.


III

En la hora en que los sapos

cantan su más bella canción de amor

y las luciérnagas alucinadas

encienden sus brillos,

cuando todos caen en el letargo

y duermen.

Cuando apago la luz

para introducirme en tu adentro

que se encuentra distante

a infinitos centímetros de mi cuerpo

cierro los ojos con fuerza

para no verte más

y poder soñar tu sueño

IV

Sé que te llamas Johanna

¿Me equivoco?

se también

a ciencia cierta

que creo saber

que hueles a mar verde y a llovizna

que tu sonrisa es de 5.000 Kilowatts

y que ilumina la mía

que tu segundo nombre

debe ser

Luna o niebla o viento tibio.

Sé que tus pasos

se ven en la oscuridad

que andas sin caminar

ni tocar el suelo

que tus manos

son transparentes

que llueve

y te empapas de estrellas

que tu cama

ha de ser

un campo santo

o tierra santa

que desde hace mucho tiempo

te observo

a pesar de cerrar con fuerza

los ojos.

Sé que existes

¿Me equivoco?